Creo que hoy ha sido el verdadero primer día de otoño. A las 7 de la mañana hacía frio. También a las 14.30. Y a las 19.45, y más aún a las 22.15. Viento, ráfagas de viento con lluvia, viento de remolinos, viento que me ha despejado la cabeza y viento que me ha traído besos voladores. Besos que han venido a estamparse en mis labios.
Las tardes en la facultad tienen algo diferente, la locura del absurdo que se refleja en las pupilas, las risas y sonrisas nerviosas y contagiosas. Es eso, otro espíritu.
Ha sido un buen día. Un día completo entre idas de cabeza, pelos de gato, remolinos de hojas amarillas, anotaciones al margen y calor en el alma y la mirada.
Después de todo... qué me importa a mí el frío de afuera.
No podía ser otra canción hoy: http://www.youtube.com/watch?v=rwkOjlOcJUs
Mira qué no saber que Loquillo tenía su propio Rompeolas...
ResponderEliminarQué buena tu última frase, me encanta