Hay días con vocación de complicados. Días que son una verdadera basura, en los que dan ganas de tirarlo todo por la ventana y comenzar de cero. Cómo si eso fuese tan fácil. Días estúpidos que deberían morir casi antes de comenzar.
Hay días de esos, y días de lo contrario.
Por suerte, los días buenos eclipsan a esos otros que empañan la mirada. Y después de todo, y aún sabiendo bien alguna de estas cosas, tengo que esperar a un sábado por la tarde, a estas horas y en determinadas circustancias, para darme cuenta de lo afortunada que soy por las personas que tengo a mi lado, y por todo lo que tengo. Eso sí es lo importate.
Que se empañen las miradas, pero de felicidad.
Suena triste, porque el tiempo y yo estamos nublados: http://www.youtube.com/watch?v=IXdNnw99-Ic
Al leer tu post me he acordado de esta canción
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=Y0AgTxG1vyc
Toca tirar para delante. Siempre. Aunque pese.