10.11.10

Frágil.


Hoy necesitaba una canción como esta para terminar de atardecer el día, atardecer que comenzó hace tanto. Después de horas y horas fuera de casa, volver a estas cuatro paredes es casi una liberación. Un lugar que ya no es siempre mi sitio, porque mi sitio he de encontrarlo en cada rincón por el que piso.

En cada trayecto me acompañan las letras, esas historias con las que olvidarme de la realidad y sumergirme en delirios ajenos. A veces son libros, y otras mis propios pensamientos. Las mismas historias que cruzo y entrelazo en mi mente, imagen a imagen, palabra por palabra.. esas historias que me gustaría escribir un día pero que pierden toda su conexión si intento teclearlas.
Son historias que se escapan. todas las historias que en mi vida se han escapado. La vida misma que a veces es una historia que se escapa de las manos, como el agua que se escurre entre los dedos, como esa imagen veloz que cruza ante una mirada frágil.

A veces, tan sólo quisiera ser capaz de parar el torbellino de ideas que continuamente circulan por mi cabeza. Un minuto de silencio cerebral. Tan solo 30 segundos en los que no pensar en nada ni nadie, media vuelta de manecillas en las que parar el sentido y la sensibilidad... un par de latidos en los que nada importe.

2 comentarios:

  1. Tú dejas aquí grandes frases para la posteridad. "Un minuto de silencio cerebral". O también, puedes consultar con la almohada o contar hasta 25...

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  2. Creo que contar hasta 25 no es suficiente..

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