6.11.10

De 0

Quizás no tanto como antes. Pero aún sí. Todavía tengo esas ganas de escribir. Esa necesidad de vomitar palabras y extraer de mis venas las sensaciones, los sentimientos, los sueños, las ensoñaciones, mis frustraciones... Todo eso que sólo en letras me deja respirar.
No puedo definir una declaración de intenciones. Porque no existe. Iremos viendo en qué acaba todo esto.

Antes eran sueños locos. Hoy son sueños locos.
Antes tenía miedo del infinito. Hoy lo llevo tatuado en mi espalda.
Antes, hoy y siempre.

2 comentarios:

  1. Mientras que sean sueños pueden ser todo lo locos que quieras.

    ResponderEliminar
  2. Sé, sabes, que estamos hechos de sueños. Por eso mi deseo más sincero que es que los que ahora compartes nunca se terminen.
    Un abrazo grande preciosa.

    Y bienvenida de nuevo a estos mundos! Que emoción!

    ResponderEliminar