Después de otro largo día, reencontrarme con una canción puede llegar a ser la mejor recompensa de la jornada, los tres minutos más sencillos. Los únicos 180 segundos de desconexión -ya que los sueños últimamente tampoco me dan tregua.
Gracias Quique por volver a mí, por tus canciones maravillosas que, de dos en dos y tras una buena selección, (casi) empujan al suicidio.
La música es vital.
ResponderEliminarSorry, pero el cansancio me puede.
Tq Miss del Castillo.
P.D: Reduce tu egocentrismo eh?
Mi ego es irreductible, querida ;)
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