4.1.11

H.

Empezar el año sin notar que sumamos uno más. Pasar las vacaciones de Navidad sin casi apreciar que han sido. Vivir cada momento como si no fuesen irrepetibles.

Mi 2010 fue gigante por un montón de cosas. Y si empezó mal, con el tiempo se puso de lo más bonito. Tanto, tanto, que hasta me da vértigo pensar en ello.

2011 sin propósitos que no sean los de siempre, los de cada día.

Vivir.
Vivir.
Y vivir cada instante porque son irrepetibles.

2 comentarios:

  1. Y que yo pueda verlo (y si es un pequeño instante cerquita mucho mejor).
    Un abrazo muy grande

    ResponderEliminar